CUNA DE DOS RAZAS.
Hace algunas semanas, reflexionando
sobre la interacción y simbiosis de la expresión de la música, existente en la
frontera entre los llanos de Colombia y Venezuela, decidí componer en el
formato criollo, un tema dedicado a esa interesante comunión musical de ambos
países, que bauticé con el nombre de “Cuna
de dos razas”. Cordialmente los invito a apreciarlo en el siguiente enlace:
https://www.dropbox.com/s/aokoirhsyq2bfup/CUNA%20DE%202%20RAZAS%2C%20AUDIO.mp3?dl=0
Sus comentarios los sabré apreciar en alto grado. Atentamente,
Pablo Camacaro
aguallanero@hotmail.com
23/02/2019
Confieso que el arpa criolla ha sido
uno de los instrumentos que siempre me ha gustado, además del cuatro que es mi
compañero inseparable. Recuerdo que mi primer encuentro con ella fue como en el
año 1962, en la ciudad de Trujillo. Formamos un grupo de música criolla de
arpa, cuatro, maracas y cantante. El contrabajo todavía no era popular y
tampoco había quien lo tocara en ese género. Obviamente yo fui el cuatrista,
además de convertirme en el afinador oficial de Arcuma, que fue el nombre con
que bautizamos al grupo musical y el primero en su tipo formado en Trujillo. Al
poco tiempo me dispuse aprender a tocar el arpa, para luego formar mi propia
agrupación, en la que yo era el arpista. Fue una época hermosa, llena de
ensayos, actuaciones en reuniones familiares, programas radiales y serenatas.

https://www.dropbox.com/s/aokoirhsyq2bfup/CUNA%20DE%202%20RAZAS%2C%20AUDIO.mp3?dl=0
Sus comentarios los sabré apreciar en alto grado. Atentamente,
Pablo Camacaro
aguallanero@hotmail.com
23/02/2019
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